El problema de alineación en la inteligencia artificial (IA) garantiza que los objetivos, comportamientos y resultados de un sistema de IA se ajusten a los valores, intenciones y expectativas humanas.
Las barreras de protección de los agentes son restricciones estructuradas, reglas y mecanismos de control diseñados para regular el comportamiento de los agentes de IA autónomos o semiautónomos.
En la IA agentic, la coordinación entre agentes autónomos es vital para optimizar el rendimiento del sistema y lograr objetivos comunes. Los protocolos de coordinación sirven como directrices o normas que definen cómo deben interactuar los agentes entre sí para garantizar un funcionamiento fluido y eficiente.